Actualmente vivimos en una sociedad en la que cada vez más dependemos de dispositivos móviles.

Nuestra vida depende en mayor o menor grado de la información y la comunicación a la que tenemos acceso a través de la tecnología.

Algunos expertos señalan que los dispositivos móviles ya se volvieron una extensión de quiénes somos, haciendo énfasis en el hecho de que las plataformas digitales recopilan toda nuestra información con nuestro consentimiento.

El internet y la mente infantil

Según comenta Alvaro Bilbao, desde el punto de vista de la neurociencia, todavía no comprendemos en su totalidad el impacto que las nuevas tecnologías, las que han aparecido en los últimos años, pueden tener en el cerebro de los niños.

Sin embargo, las evidencias que estamos obteniendo hasta la fecha sobre el efecto del Internet y la mente infantil son contundentes. 


Por el momento sabemos que un mayor tiempo de exposición a estos dispositivos (tablets, smartphones, videojuegos y TV) está relacionado con mayores índices de miopía, déficit de atención, obesidad y depresión infantil. 

Según los datos que estamos conociendo la exposición temprana o prolongada a estos dispositivos puede afectar la maduración de distintas estructuras y funciones del cerebro en desarrollo. Definitivamente el internet y la mente infantil son dos ámbitos valiosos que no debemos desatender.

Por ejemplo, durante los primeros años de vida el cerebro del niño debe comenzar a dominar su concentración. 

A los pocos meses de edad sólo es capaz de fijar la atención en objetos que se mueven, tiene luces o hacen ruidos como por ejemplo, un sonajero o su madre que se asoma a la cuna. 

Poco a poco comienza a fijarse en objetos inertes como su muñeco favorito. A medida que se va haciendo mayor es capaz de tener un mayor autocontrol, hasta el punto de ser capaz de concentrarse incluso en aquellas cosas que le resultan menos interesantes como un profesor que no es demasiado ameno o un libro que tenga que estudiar. 

Mientras el niño va teniendo un dominio cada vez mayor de su atención la parte frontal de su cerebro se va desarrollando permitiéndole también ser más resistente ante otras frustraciones de la vida; toda una garantía de felicidad.

El internet y la mente infantil: ¿Es una herramienta o un peligro?

La realidad es que las nuevas tecnologías han llegado para quedarse y negar su existencia puede ser tan dañino como no regular la exposición de nuestros hijos a ellas. 

La tecnología es una herramienta que tiene como fin facilitarnos la vida y también ayudarnos a disfrutarla. Ese es precisamente el sentido que podemos transmitir a nuestros hijos. 

Es normal que se introduzcan en las aulas de manera paulatina y siempre con un uso controlado y también es normal que en algún momento el niño comience a utilizarlas en casa, aunque posiblemente algo más tarde de lo que sucede en muchos hogares.

¿A qué edad es aconsejable que los niños usen internet?

Cuando abordamos el tema del internet y la mente infantil un aspecto que entra en discusión es la edad. Esto depende del criterio de cada familia, pero los especialistas en neurociencias sugieren que es aconsejable retrasar la exposición de los niños a la tecnología.

El internet y la mente infantil no son conceptos que deben necesariamente estar en contraposición. Si se hace un uso adecuado de la tecnología, velando por la integridad emocional y el desarrollo de las capacidades del niño, internet puede ser una gran herramienta para el aprendizaje.